Esta iniciativa está coordinada por la Fundación del Olmo, organización sin ánimo de lucro creada para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones rurales, y la Fundación Asamblea Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo (FACM), una red que promueve el diálogo, la propuesta y la acción ciudadana.
Con el patrocinio de la Agencia Valenciana de Antidespoblamiento de la Generalitat, la Universidad Jaume I de Castellón y Casa Mediterráneo, se busca aportar conocimiento para convertir a la Comunitat en un referente en la implantación de modelos vinculados al uso de las tecnologías digitales en entornos rurales mediterráneos.
Presentación del Congreso Internacional “Smart Villages sostenibles del Mediterráneo 2022”
Memoria del IX Encuentro de la FACM
La Fundación Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo (FACM) celebró su IX encuentro en València del 11 al 14 de noviembre de 2021, situando la situación de millones de ciudadanos del Mediterráneo en el centro de la agenda política internacional, una década después de las “primaveras mediterráneas”. Las propuestas de este encuentro, en el que participaron ciudadanos y ciudadanas de una veintena de países mediterráneos, serán ampliamente difundidas entre las principales instituciones euromediterráneas.
En esta ocasión, bajo el título “De un Mediterráneo dividido a un Mediterráneo compartido: una década de resistencia ciudadana”, se organizó un gran debate interdisciplinar sobre la situación en los distintos países mediterráneos.
Los participantes, junto a especialistas, instituciones públicas y representantes de la sociedad civil, hicieron balance de los movimientos ciudadanos conocidos como “Primaveras Mediterráneas” y su intento de evolucionar hacia sociedades más justas, democráticas, sostenibles y cohesionadas.
También se examinaron las nuevas perspectivas derivadas de la pandemia de la Covid-19 y sus efectos negativos en la población, la economía y la sociedad.
Nos complace compartir con ustedes la memoria de este encuentro, en la que se recogen las conclusiones y recomendaciones de las cuatro ágoras y los aportes de los representantes institucionales que participaron en el evento.
Son diagnósticos y propuestas sobre el futuro de los pueblos del Mediterráneo, a partir del conocimiento de las realidades de nuestra región. Buscamos un futuro común de integración mediterránea, en toda su diversidad, con nuestra ciudadanía, por un Mediterráneo digno, humano y solidario.
ESTADO DE TENSIONES EN EL MEDITERRÁNEO: DE LA BÚSQUEDA DE LA UNIDAD AL RIESGO DE EXPLOSIÓN
“Hay que inculcar una acción ciudadana suficientemente dinámica para compensar las carencias en muchos ámbitos que preocupan a los pueblos del Mediterráneo.”
FACM. febrero de 2022.
Durante milenios, el Mediterráneo siempre ha transmitido lo peor y lo mejor. A lo largo de su historia, como el agua, ha sido siempre fuente de vida y fuente de muerte. Hacer de este espacio geoestratégico único en el mundo, por su historia, su contribución a la civilización y sus perspectivas de futuro, un territorio de paz, cooperación y progreso, es todo menos un largo río tranquilo.
Desde la herencia cultural y política que ha conquistado el mundo, hasta las interminables guerras entre imperios históricos conocidas en todo el mundo, el Mediterráneo del futuro se enfrentará a nuevos grandes retos en los próximos años. La voluntad política e institucional de unir a los pueblos del Mediterráneo, particularmente desde el proceso de Barcelona en 1995 hasta la UPM en 2008, ha demostrado que el proyecto y la voluntad de los Estados no es suficiente. También es necesario inculcar una acción cívica dinámica suficiente para compensar las carencias del Estado en muchos ámbitos que preocupan a los pueblos del Mediterráneo. Sujeto a verse directamente afectado por repetidas crisis globales, el Mediterráneo se recupera cada vez, pero no sin dificultad.
Los países que la bordean no sólo se enfrentan regularmente a crisis internas sino a crisis que van más allá del simple marco geográfico y político de estas últimas. Estas crisis transfronterizas son igualmente difíciles de resolver para los Estados. De España a Francia, pasando por Italia, los Balcanes, Grecia, Turquía, Líbano, Israel-Palestina, Egipto, Libia, Argelia, Túnez, Marruecos, cada país sufre tanto por su propia bajeza interna como por las consecuencias de las crisis externas. Esta es una oportunidad para hacer una panorámica de todos estos países de la costa mediterránea que deben dar respuesta ciudadana a sus crecientes problemas, pero que juntos pueden ser fuente de propuestas y acciones para salir de forma permanente. El Mediterráneo debe ser ese ejemplo para el mundo, de un ecosistema complejo capaz de responder a las expectativas de sus habitantes afrontando la multiplicidad de retos presentes en el siglo XXI: climáticos, alimentarios, energéticos, migratorios, económicos, sociales y políticos, agravados por desigualdades.
DECLARACIÓN DE LA FUNDACIÓN ACM SOBRE LA SITUACIÓN EN UCRAINA
La Fundación Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo (FACM), enraizada en veinte países y veintinueve ciudades mediterráneas busca la paz, la justicia, la libertad, la dignidad y la prosperidad para todas las personas cualesquiera que sean sus ideas, convicciones religiosas, etnia, lengua y condición social.
En este principio de año 2022, el estallido de un nuevo conflicto entre Ucrania, las repúblicas de Donestk y Lugansk y la Federación Rusa constituye una amenaza para la paz, la convivencia para los pueblos europeos del Atlántico a los Urales y por supuesto para el Mediterráneo. La permanencia de los conflictos no resueltos en los Balcanes y en Oriente Medio hace presagiar los peores escenarios de convivencia para nuestros pueblos en lo económico, social y político. Los movimientos de migración ya desencadenadas con una anterioridad de muchos años, la obvia creación de un movimiento aún más fuerte de desplazados después de estos eventos, con los muertes y las devastaciones consecuentes, son fenómenos que ya están en desarrollo, teniendo en cuenta que hubieron podido ser evitados.
La interferencia de actores ajenos a la región y el papel al cuál aspira la OTAN, única alianza militar subsistente tras la Guerra Fría, no contribuyen a minorar los efectos de un conflicto que ha alcanzado su expresión bélica en los últimos días.
Al contrario de lo que ha sido puesto de relieve, la acelerada expansión y/o extensión de la UE y la OTAN hacia el Este a lo largo de los 30 últimos años, no se ha traducido en la profundización democrática de los nuevos socios. En paralelo, estos movimientos han sido percibidos como una amenaza por Rusia, cuya preocupación aumentó de manera proporcional al acercamiento de la UE y/o de la OTAN a sus fronteras.
Frente a estas evoluciones dramáticas, y en vista de su compromiso con un mundo en el que la fuerza de la razón prevalezca sobre el diálogo de las armas, la Fundación ACM requiere el inmediato cese de hostilidades y la solución pacífica del conflicto actual en Ucrania. Demanda a las instituciones internacionales y, en especial, de la Unión Europea el cese de las represalias que afectan a la paz, la libertad, la convivencia y la prosperidad de todos los pueblos a un lado y otro de las fronteras en conflicto. Como contrapartida, pide a la Unión Europea y a sus miembros más influyentes que desplieguen todos los instrumentos de que disponen para crear las condiciones de un diálogo y un consenso basados en la razón, la paz y el bien de los pueblos.
Como ciudadanos y ciudadanas del mediterráneo decimos categóricamente ¡NO A LA GUERRA!
LA PAZ ES EL ÚNICO CAMINO.
25 de febrero de 2022
































